Ven a Astorga: ciudad monumental, cruce de caminos y capital cultural de León
La Catedral de Astorga, consagrada a Santa MarÃa, es una de las sorpresas más agradables que aguardan al visitante en la ciudad. Durante los últimos años son muchas las voces que se refieren a ella como “la bella desconocida“; eclipsada quizá por la gótica majestuosidad de la “Pulchra Leonina“, la seo astorgana ha sido injustamente condenada al ostracismo.
La construcción de la Catedral de Astorga comenzó un 16 de agosto de 1471, y se prolongarÃa por espacio de más de trescientos años. Es por causa de esta dilación que el edificio armoniza hasta cuatro estilos bien diferenciados:
- el gótico florido (finales del siglo XV y principios del XVI): tanto el ábside como las naves y las bóvedas pertenecen al último gótico español, el que se valió de la experiencia acumulada para ir un paso más allá, para elevarse un metro más.
- el renacentista (segunda mitad del siglo XVI): la portada lateral y la entrada a la sacristÃa son tÃpicamente renacentistas.
- el barroco (segunda mitad del siglo XVII): la fachada principal
- el neoclásico (siglo XVIII): el claustro
PodrÃa decirse, a modo de resumen, que la Catedral de Astorga es gótica por dentro y barroca por fuera; el resultado es un interior que sobrecoge y un exterior que maravilla.
Terminaremos esta breve presentación con dos curiosidades:
1.- el primer documento que da fe de la presencia de comunidades cristianas en España menciona las Diócesis de Mérida, Zaragoza y Astorga-León; es por eso que la Catedral de Astorga recibe, desde los primeros momentos, el tÃtulo de Apostólica; estamos hablando, pues, de la “Santa, Apostólica, Iglesia Catedral de Santa MarÃa, en Astorga”.
2.- una de las torretas del ábside está coronada por la enigmática estatua de Pedro Mato, que ha dado lugar a innumerables leyendas. Una de ellas asegura que su presencia en tan privilegiada torre inquietaba a las tropas francesas hasta tal punto que en los distintos sitios que padeció la ciudad fue blanco de numerosas descargas de fusilerÃa.
Fuente: http://www.diocesiscastillayleon.org/astorga/catedral_de_astorga.htm
El 23 de diciembre de 1886 un incendio destruye el Palacio Episcopal de Astorga; el Obispado y la corporación municipal trabajan codo con codo, y en unos meses se envÃa al Ministerio de Gracia y Justicia un proyecto para levantar un nuevo Palacio. Desde el Ministerio se desestima este proyecto, y es entonces cuando el Obispo de la ciudad, Don Juan Bautista Grau, propone acudir a su paisano, Antonio GaudÃ. Pero desde el Ministerio se paraliza también el proyecto de GaudÃ, muy del agrado del Obispo. Un astorgano ilustre, PÃo Gullón, Gobernador del Banco de España por entonces, se vale de sus influencias en Madrid para agilizar los trámites. En diciembre de 1888 Antonio Gaudà llega a Astorga para adaptar el proyecto inicial a las necesidades concretas de la zona. Las obras salen a subasta a comienzos de 1889, y se adjudican en 168.520 pesetas (unos 1.000 €).
Antonio GaudÃ, embarcado en varios proyectos, no puede dirigir personalmente las obras, aunque viaja a Astorga varias veces al año para supervisar los trabajos. En 1893 fallece el Obispo Grau; las malas relaciones de Gaudà con la Junta de Obras Diocesana llevan al arquitecto a renunciar, y se paralizan las obras. Están construidos el sótano, la planta baja y la planta noble, pero no será posible rematarlo según el proyecto original sin la ayuda de GaudÃ. En 1905 se trata de convencer al genial arquitecto para terminar la obra, pero éste se encuentra concentrado en La Sagrada Familia y deja de lado el Palacio Episcopal de Astorga. El elegido para concluir el edificio es Ricardo GarcÃa de Guereta, que carece de planos y se limita a rematar la obra (1913); la última planta carece de la majestuosidad y ambición caracterÃsticas del resto del edificio, y resulta imposible coronar el Palacio con las 3 estatuas que Gaudà diseñara personalmente; estos ángeles de zinc, de unos 3 metros de altura cada uno, adornan los jardines del Palacio.
Durante la Guerra Civil la Falange utiliza el Palacio como cuartel, instalando algunas oficinas. El edificio es reparado en 1943. En 1956 el nuevo Obispo de Astorga, Don José Castelltort, decide acondicionar la última planta del edificio como residencia episcopal, pero fallece en 1960, durante una visita a las obras. Este hecho da lugar a una leyenda que asegura que ningún Obispo podrá vivir en las dependencias del Palacio. Su sucesor, Don Marcelo González MartÃn, decide que el Palacio debe acoger un museo; en 1964 abre sus puertas el Museo de los Caminos.
Fuente: http://www.diocesiscastillayleon.org/astorga/palacio_episcopal.htm
La Ergástula romana es una construcción abovedada de unos 50 metros de longitud; sobre este monumento, uno de los más singulares de Astorga, se han levantado dos plantas adicionales que acogen el Museo Romano, un proyecto largamente acariciado por el Consistorio.
El Museo Romano de Astorga fue el último en abrir sus puertas en la ciudad, y es quizá el menos conocido de los cuatro. Se trata de un museo concebido para mostrar el pasado romano de la ciudad de una forma didáctica; los fondos expuestos se han seleccionado cuidadosamente, y se ha prestado mucha atención al desarrollo de un hilo conductor que dé sentido a la visita.
El visitante accede al museo a través de la Ergástula, conservada en la planta baja; en esta parte se muestran distintas lápidas, entre ellas la de la esclava Lyda. La primera planta acoge el grueso de la exposición; aquà abundan los objetos cotidianos, que nos acercan al dÃa a dÃa de Asturica Augusta. El edificio del museo dispone en la segunda planta de una sala destinada a la restauración y conservación de los restos que se hallan una semana sà y una semana también en las distintas excavaciones que hay en marcha en la ciudad.
PodrÃamos decir que el Museo del Chocolate de Astorga nos ofrece la posibilidad de analizar la otrora pujante industria chocolatera astorgana de distintas formas:
1.- a través del cacao: no habrÃa chocolate sin cacao; el Museo del Chocolate de Astorga dedica parte de su atención a esta semilla, considerada en la América precolombina como un alimento de Dioses y utilizada en ocasiones como moneda de cambio. Son muchas las propiedades que se le han atribuido a lo largo de la Historia, aunque no todas tienen cabida en esta breve introducción.
2.- analizando la maquinaria: el proceso de fabricación del chocolate ha evolucionado mucho desde las primeras piedras de amasar cacao; el Museo del Chocolate recoge una amplia muestra de todo tipo de maquinaria empleada en la transformación del cacao. La importancia del sector en Astorga fue tal que algunas de las máquinas se fabricaban en la ciudad.
3.- observando la documentación: la colección personal de Don Jose Luis López incluye numerosos documentos relacionados de una u otra manera con la industria chocolatera que permiten al visitante conocer de primera mano cómo funcionaba esta industria.
4.- acercándose a la litografÃa: las múltiples empresas dedicadas a la fabricación del chocolate en la Astorga de principios del siglo XX necesitaban etiquetas; esta demanda impulsó la creación de distintas imprentas, y en el Museo se conservan muchas de las piedras litográficas empleadas entonces, que permiten hacerse una idea de la sofisticación que alcanzó el sector.
5.- gracias a cromos y otros regalos: eran muchos los chocolates que pugnaban por ganarse los favores del público, y asà fue como surgieron distintos regalos: no bastaba con producir el mejor chocolate o venderlo al mejor precio, habia que fidelizar al cliente, y para ello surgieron las primeras colecciones de cromos, muchas de las cuales, llegadas desde distintos puntos de España, están expuestas en el museo.
La entrada al Museo del Chocolate de Astorga cuesta 2′50€ (1′50€ para menores de 18 años, mayores de 65 y grupos de 15 o más personas).
El Ayuntamiento, con buen criterio, ha decidido conservar la Tienda del Museo del Chocolate que pusiera en marcha su fundador; en ella es posible degustar chocolates fabricados en Astorga y sus comarcas, asà como comprar recuerdos del Museo, siempre a precios populares.
El Museo del Chocolate de Astorga es la realización de un sueño largamente acariciado por Don José Luis López. Este comerciante de telas reunió a lo largo de su vida todo tipo de objetos relacionados con la industria chocolatera astorgana (desde cromos hasta maquinaria pesada); desde comienzos de los años 90 del siglo XX, ya retirado, acondicionó con sus medios un local en el que exponer en torno a la cuarta parte de las piezas de su colección particular; esta selección abrió sus puertas el 13 de diciembre de 1994. El Mundo-La Crónica de León publicó entonces un pequeño folleto en el que la colección recibe el nombre más adecuado: Museo del Chocolate, convirtiéndose asà en el primero de España y el segundo de Europa de su clase.
Fue un dato el que llevó a Don Jose Luis López a comenzar la colección de objetos relacionados con el mundo del cacao y la industria del chocolate: los casi 50 fabricantes de chocolate que coincidieron en Astorga en algún momento que situaremos entre finales del siglo XIX y principios del XX. La pujanza del sector convirtió a la ciudad en uno de los centros de elaboración de chocolate más renombrados de España. Indagando en las causas de este fenómeno, Don Jose Luis llegó a aventurar una teorÃa quizá descabellada: ¿y si fue Astorga la primera ciudad española y europea en transformar la semilla de cacao en chocolate? La tradición sitúa este hito en Zaragoza, pero…
Durante los primeros años de existencia del Museo, distintas revistas y publicaciones se hicieron eco de su existencia, contribuyendo poco a poco a dar a conocer la labor altruista de un José Luis López que era al mismo tiempo conservador, director, guÃa y alma del museo. El número de visitantes no dejaba de crecer, y los esfuerzos de Don Jose Luis y de su esposa parecÃan pocos. Tras la avalancha de visitantes recibida en 2000, se hizo patente que la ciudad estaba en deuda con el promotor del proyecto. Con el comienzo del nuevo siglo, el Ayuntamiento dio entonces un paso al frente, y tras distintos tira y afloja llegó a un acuerdo con el propietario de la colección para adquirir la colección por el precio de 300.000 €. El Museo del Chocolate de Astorga es de titularidad municipal desde el 1 de enero de 2005.
Los datos que la Oficina de Turismo de Astorga ofrece periódicamente son elocuentes: solo el Museo de los Caminos (ubicado en el Palacio Episcopal de GaudÃ) recibe más visitas que el del chocolate, consolidado como uno de los referentes de la ciudad. Tan es asÃ, que ha dado lugar a una feria comercial dedicada al mundo del chocolate, el SICA (Salón Internacional del Chocolate de Astorga), que celebró su primera edición en marzo de 2007.
Las intenciones del Ayuntamiento pasan por trasladar los fondos del Museo a un local en el que sea posible mostrar la colección en todo su esplendor; el nuevo edificio que acogerá el Museo del Chocolate de Astorga se encuentra situado en la finca de la que fue la Casa de los Panero.