Podríamos decir que el Museo del Chocolate de Astorga nos ofrece la posibilidad de analizar la otrora pujante industria chocolatera astorgana de distintas formas:

1.- a través del cacao: no habría chocolate sin cacao; el Museo del Chocolate de Astorga dedica parte de su atención a esta semilla, considerada en la América precolombina como un alimento de Dioses y utilizada en ocasiones como moneda de cambio. Son muchas las propiedades que se le han atribuido a lo largo de la Historia, aunque no todas tienen cabida en esta breve introducción.

2.- analizando la maquinaria: el proceso de fabricación del chocolate ha evolucionado mucho desde las primeras piedras de amasar cacao; el Museo del Chocolate recoge una amplia muestra de todo tipo de maquinaria empleada en la transformación del cacao. La importancia del sector en Astorga fue tal que algunas de las máquinas se fabricaban en la ciudad.

3.- observando la documentación: la colección personal de Don Jose Luis López incluye numerosos documentos relacionados de una u otra manera con la industria chocolatera que permiten al visitante conocer de primera mano cómo funcionaba esta industria.

4.- acercándose a la litografía: las múltiples empresas dedicadas a la fabricación del chocolate en la Astorga de principios del siglo XX necesitaban etiquetas; esta demanda impulsó la creación de distintas imprentas, y en el Museo se conservan muchas de las piedras litográficas empleadas entonces, que permiten hacerse una idea de la sofisticación que alcanzó el sector.

5.- gracias a cromos y otros regalos: eran muchos los chocolates que pugnaban por ganarse los favores del público, y así fue como surgieron distintos regalos: no bastaba con producir el mejor chocolate o venderlo al mejor precio, habia que fidelizar al cliente, y para ello surgieron las primeras colecciones de cromos, muchas de las cuales, llegadas desde distintos puntos de España, están expuestas en el museo.

La entrada al Museo del Chocolate de Astorga cuesta 2′50€ (1′50€ para menores de 18 años, mayores de 65 y grupos de 15 o más personas).

El Ayuntamiento, con buen criterio, ha decidido conservar la Tienda del Museo del Chocolate que pusiera en marcha su fundador; en ella es posible degustar chocolates fabricados en Astorga y sus comarcas, así como comprar recuerdos del Museo, siempre a precios populares.